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La cultura del terror
El colonialismo visible te mutila sin disimulo: te prohíbe decir, te prohíbe hacer, te prohíbe ser. El colonialismo invisible, en cambio, te convence de que la servidumbre es tu destino y la impotencia tu naturaleza: te convence de que no se puede decir, no se puede hacer, no se puede ser.
Eduardo Galeano – El Libro de los Abrazos
Cuanta verdad, nunca un peor enemigo que el interno…como un territorio propio que resiste, secreto y oculto, fingiendo formar parte de un todo que en verdad rechaza. Tengo cuarenta años y recuerdo a mi padre, siendo yo un niño, repetir ante las noticias de la televisión de la dictadura, que jamás saldríamos de nuestra situación de país dependiente y deudor eterno. Pero eso no era lo peor de su discurso, lo más desalentador, sino el hecho de decir luego de aquello, que nos lo merecíamos, que ese era nuestro destino y esa, nuestra manera de aprender: aceptar que éramos malos administradores, algo que estaba en nuestra naturaleza. Hoy, esta frase cobra un vigor único al calor –perfeccionado en estos últimos cincuenta años- de los manejos de los grandes medios y las cadenas de desinformación. A lo largo de la historia siempre ha habido conquistas: de territorios, de culturas, de poderes, etc. Pero nunca éstas, por más grandes o legendarias que fuesen, han sido comparables a lo que se obtiene inoculando el virus interior de la servidumbre asumida, un mal que es más difícil de erradicar de la cabeza que el yuyo del monte.
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Yo creo, humildemente, que el tema en cuestión tiene aristas muy complejas y muy visibles también. Para poner un elemento tipo muestra taxonómica debo decir que una de las primeras discusiones políticas con mi padre fue su posición con respecto a la guerra de Malvinas; un enfervorizado, ciego y legítimo nacionalismo que chocaba que colapsaba contra una visión pragmática, de mi parte, al respecto (para mí era como pelear la guerra de las galaxias con un escarbadiente). Lamentablemente salí airoso de la contienda. El colonialismo tiene distintas etapas históricas y para serte franco la década de los 70, en donde cada país de América estaba gobernado por dictaduras, fue una de las más negras gracias a la teoría del “golpe sangriento”. Rockefeller estuvo por estas tierras 6 meses, estudiando los fenómenos políticos de la región
y despuntando el vicio con algún negociado particular. A su regreso informó, palabras más palabras menos, lo siguiente: “Nosotros tenemos una única oportunidad en América, no más, casi todos sus paises tienen un movimiento popular (le debe haber llamado socialismo supongo) surgido al calor democrático muy importante, dentro de ese movimiento conviven sectores políticos no convenientes para EE UU (La izquierda tan temida), la iglesia católica está fracturada en dos (el tercermundismo y la jerárquia eclesiástica) al igual que los movimientos políticos, con lo cual nuestras empresas están hostigadas constantemente. La única salida que nos queda es armar a los militares para dominar el poder”. Le pongo cita textual imaginado que algo similar dijo.
Una reseña a la cual hay que sumar la transculturación que acompaña al colonialismo siempre y que no hace otra cosa que exportar cultura que nuestras clases dominantes importaban por doquier (por lo de “Enemigo Interno”). Sabido es lo que pasó despues y creo yo que debemos pensar en su largo brazo hasta la década de los 90, con el neoliberalismo o capitalismo global, en donde cada presidente iba a EE UU a sacarse una foto y a recibir una carpeta llena de consejos administrativos. El resultado no es otro que paises desiguales, heridos de muerte social, con plena desocupación, con miseria y hambre, sin sueños, sin orgullo.
Es dificultoso poder administrar la última carroña que deja el buitre pues está aito de comer y comer.
coincido plenamente, pero… y el elemento?… me quedé esperándolo… espero que mañana lo pongas sobre la mesa.
che…ahora leí la versión completa y… debo decirte, nuevamente, que coincido plenamente. Ahora, no puedo menos que admirar tu estilo neorrealista-poético y la encendida defensa de las ideas que sale de tu cyber-pluma…gracias por compartir y por favor enviá a tus contactos acerca de la existencia de este humilde blog…un abrazo Carlo querido!!!
Estimado Hidalgo: debo recomendarte la lectura de Sabato; más precisamente El Hombre y sus Engranajes. En este libro, que sobrevivió a la quema natural y normal que hacía Ernesto de muchas de sus obras una vez concluidas, este genial escritor pone de manifiesto algunas importantes aristas del colonialismo tecnológico por así decir. Lo hace de manera profética y con mucha autoridad pues él tiene (digo “tiene” porque hay ciertos personajes que para mí siguen vivos) lauros muy importantes en Física y Matemática. Pensando en vos y en tu familia y en Sabato debo decirte por ej. que vos vivís en una ciudad pueblo a la medida de vos como hombre. El odiaba las megalópolis en donde el espíritu y la esencia del hombre pasaban desapercibidas engendrando una angustia subcutánea no menos importante para la salud. Era un idealista que pudo llevar algunos de sus ideales a concretarse. Mucho se dijo de su enemistad con Borges despues de su gran amistad; que había celos, que había críticas, en fin lo que hubo es que luego del golpe del 55 y cuando Ernesto tuvo pruebas de que esa dictadura estaba torturando a militantes peronistas, fue y lo denunció a todas voces en la radio; Borges salió a replicarle pues sabido es que Jorge Luis era un furioso antiperonista. Era un admirador de Belgrano confeso, lo consideraba el verdadero padre de la patria. Considerá que no estoy refiriéndome a sus grandes obras como El tunel o Sobre Heroes y Tumbas por ej. Era un hombre que puso un año de su vida para entregarle a Alfonsín el informe que luego fue titulado Nunca Mas y que sobrevivió a una decisión infame que, gracias al Punto Final, Obediencia Debida e Indulto, puso a los protagonistas del informe en libertad. En definitiva un hombre íntegro, creo que allí está la clave, en la palabra íntegro, como cualidad a la que alcanzar como ejemplo de vida y como antídoto mental con que sobrellevar la gran pantalla global, esa pantalla que manejan pocos…
Guille, coincido con vos, tan cierto, nos toca la tarea de aprender a vivir en esta democracia, en construirla, cuidarla, pero sobre todas las cosas tenemos que apostar y no claudicar en la educación, sin educación y cultura no salimos (si no la dá el gobierno, tenemos que generar redes sociales de contención como ciudadanos) y crecer, hacernos cargo y buscar el crecimiento como pueblo, como seres humanos que somos…… sólo creando redes sociales a políticas y lograremos encontrarnos y ayudarnos….
Gracias Vero Querida! toda la buena leche ayuda a crecer!!! Gracias por participar! Y seguí entrando y opinando cuantas veces quieras!