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ARGENTINA/ BOTNIA/ URUGUAY: CARTAS DESDE FINLANDIA
Poco es lo que se sabe acerca de la historia de las papeleras dentro de Finlandia, país de donde es originaria Botnia, la empresa parte del conflicto.
En su reciente visita al Uruguay, la ministra de Comercio Exterior de Finlandia, Paula Lehtomki, señaló que en su país existen 19 plantas de celulosa que vierten sus desechos en ríos, lagos, arroyos; “la gente bebe agua de esos mismos lagos y arroyos y aquí estamos muy saludables”.
Esta afirmación elude una historia de contaminación detrás de esas plantas, así como las distancias que separan aquellos emprendimientos de los que se proponen para el vecino país (y nos involucran de manera directa).
Un Poco de Historia
Las fábricas de celulosa tienen una larga historia de contaminación en Finlandia. El mismo grupo de empresas (UPM/Kymmene, Metsa Botnia, M-Real, Stora-Enso) que ahora se presenta al mundo como cuidadosas del medio ambiente, contaminaron impunemente durante décadas el agua, el aire y la salud de la gente de ese país. Fueron las luchas ambientalistas de los años 80 y principios de los 90, las que finalmente obligaron a la industria mundial de la celulosa y el papel, a introducir cambios tecnológicos para limitar sus emisiones y efluentes contaminantes.
En 2001, por ejemplo, el Registro Europeo de Emisiones Contaminantes ubicó a Finlandia en el primer lugar del ranking de países comunitarios que vulneraban los umbrales de contaminación previstos por la Unión Europea, en cuanto a la contaminación de aguas por vertido de orgánicos halogenados y organoclorados, provenientes de las fábricas de pulpa de papel.
Lappeenranta: El Desastre Silenciado
Dos años más tarde, en el verano de 2003, unos 7.500 metros cúbicos de licor negro escaparon de la fábrica de celulosa de UPM en Lappeenranta (sudeste de Finlandia, sobre el lago Saimaa) y contaminaron gravemente un área importante del lago. De acuerdo con la prensa local, “la planta de tratamiento biológico fue incapaz de hacer frente a esa súbita descarga y en el espacio de unos pocos días el licor negro se esparció aguas adentro del lago”. La mitad de la población de peces resultó erradicada en un radio de tres kilómetros de la planta. La empresa no informó a nadie acerca del problema y el hecho que hasta el día de hoy el Estado finlandés no haya presentado cargos contra la empresa, demuestra el poder político de la misma.
Pulp Fiction
La fábrica de Botnia se encuentra en Joutseno, en una zona llamada Pulp. Lo interesante es que pulp, ni siquiera es una palabra en finlandés, sino que significa celulosa en inglés. Antes se llamaba Haukilahti, que en finlandés quiere decir “Bahía de los Hauki” (una especie de pez). De más está decir que ese nombre es cosa del pasado, ya que son pocos los peces de esa especie que han logrado sobrevivir. Una pobladora local a orillas del lago Saimaa relató los problemas sufridos a lo largo de su vida por causa de la fábrica de celulosa. Refirió que si bien la situación había mejorado, la pesca estaba prohibida cerca de la fábrica y no se podía alimentar “ni a los gatos” con esos pescados. Si bien ahora el agua está mucho menos sucia que antes, igual es frecuente ver espuma sobre el agua. Joutseno era una región eminentemente agrícola. Ya no lo es. Ahora su casi única actividad económica es la fábrica de celulosa.
Bombas De Tiempo
Es importante saber que las fábricas de celulosa utilizan grandes cantidades de compuestos químicos peligrosos. Entre ellos se encuentra el dióxido de cloro (utilizado para el blanqueo de la celulosa), que es un gas violentamente explosivo. Sumado a todos los demás productos químicos que se utilizan en la producción de la celulosa, resulta claro que estas fábricas implican un peligro químico latente y permanente. De acuerdo con informaciones de una integrante del Partido Verde finlandés, la Directora del Organismo de Ordenamiento Territorial de la ciudad de Lappeenranta, dijo que nadie debería vivir en el entorno de cinco kilómetros de la fábrica de celulosa. Afirmó que ésa era una directiva de la Unión Europea y que la razón principal era, precisamente, la posibilidad de accidentes vinculados a los productos químicos utilizados en las plantas. Además, en las escuelas locales hay prácticas mensuales de seguridad, que incluyen el uso de máscaras antigás.
A lo anterior debe agregarse que no hay fábrica en Europa hoy con el volumen de producción como el que propone Botnia en Fray Bentos. La producción de pasta de celulosa que se propone para Uruguay duplica la existente en Finlandia y España.Lehtomki descartó que su gobierno fuera a intervenir de alguna manera para destrabar el conflicto, porque involucraba a una empresa privada. Sin embargo, el ser representante de ese mismo gobierno no le impidió brindar el apoyo a la instalación de Botnia ni referirse a sus supuestos beneficios.
Mas allá de las acusaciones cruzadas entre Argentina y Uruguay, es bueno poder hacer foco en Finlandia o el sugestivo silencio europeo en esta historia; la contaminación sigue siendo un ¿él? problema planetario con múltiples y a la vez –mayoritariamente- un único responsable: el hombre del primer mundo.
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¿Como seria si la pastera estuviera en la orilla del lado argentino…..?
Me parece muy importante que comencemos a tomar conciencia y cuidar lo único que siempre tendremos: nuestro planeta. Hay problemas que quizá desde nuestra pequeña individualidad no podemos resolver como lo de Botnia, pero hay grandes cambios que si podremos lograr. Los químicos blanqueadores son sumamente nocivos a la salud, sus desechos van a nuestra tierra y agua. Consumimos directamente estos qúimicos en el agua y por medio de objetos blancos que usamos a diario, e indirectamente por medio de los alimentos. Si dejamos de comprar el papel higiénico, servilletas, tampones, toallitas, hojas, cuadernos, azúcar, etc. de color blancos y los cambiamos por los naturales (color beige) no solamente estaremos cuidando nuestra salud, si no también la de nuestros hijos, nietos y generaciones venideras. ¿De que servirá la vida en la tierra si la calidad de vida que estamos fabricando es nociva y suicida?
Gracias Sol y muchas gracias por aportar esta valiosa información acerca de los químicos blanqueadores. Hasta los colores naturales de las cosas hay que cambiar para satisfacer a los eternos insatisechos!!!
Seguramente, además de tener un país adormecido e indiferente ante los reales problemas que nos perjudican y al cual no le interesan los destinos de los otros países de la región, también habría un pequeño grupo de gente (llamale activistas, ecologistas, defensores de la vida o como vos quieras) que abogaría por la toma de conciencia del real peligro que implica una planta de semejantes proporciones y sus desechos (que quedan acá en nuestra tierra, la de Argentina y Uruguay, no te olvides que, esté donde esté la pastera, el río es compartido y los desechos van a parar allí).
Me parece desubicado el comentario de Emanyá!!!!, apresurado, muy poco meditado y facilista!!!
jajajajajjaja
Gracias DIEGOTE, pero… deberias haber vertido algun pensamiento tuyo sobre este tema tan trillado. O solo sabemos criticar sin razon ni motivos. Espero recapacites de tu actitud negativa, que no te lleva a ningun lado. Igualmente somos todos hijos de un solo Dios asi que un abrazo para vos y tu hermosa familia.